Carnaval de Barranquilla '08 (2 de 3)
Fotos y Textos: Arlez D. González F. / email: arlez@revistarumbacool.com
Videos: Sivelyi González y Alvaro Coba
Agradecimientos especiales: Fundación Carnaval de Barranquilla, Carlos Capella, Juan Guillermo Aldana y Familia Gallo

Barranquilla 03 y 04/02/2008
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La Gran Parada de Tradición: Desfile de Folclor y Cultura

El domingo de Carnaval regresamos a la Vía 40 para presenciar la majestuosidad, la pluriculturalidad y el homenaje a lo autóctono en la llamada Gran Parada de Tradición y Folclor, un desfile en donde más de doscientas agrupaciones nos mostraron la sensualidad de la Cumbia, el vigor del Mapale y la jocosidad de las Marimondas y del Son de negro con su lenguas coloradas.

Gracias a este desfile es que el Carnaval de Barranquilla fue proclamado Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, y como no serlo si uno siente como se traslada hasta la raíces más profundas.

A diferencia del día anterior no quisimos quedarnos en el palco de prensa habilitado por la Fundación, sino caminar hasta donde salían todas las comparsas y agrupaciones. El recorrido total es de cuatro kilómetros y todas las agrupaciones deben recorrerlo a pie, bailando y sobre todo gozando trasmitiéndole toda la energía a ese público que los aplaude con ansias.

Como siempre quien encabezo este desfile fue la maravillosa Reina Angie de la Cruz Yepes, luciendo un espectacular traje llamado “Fantasía de Loro” diseñado por Julie Henríquez de Donado y Julio González. Nos enteramos “tras bambalina” que la Reina para poder aguantar el agotador recorrido de cuatro kilómetros bailando, gozando y regalando sonrisas, tuvieron que diseñarle unos zapatos especiales, que le permitiera verse alta para el traje pero cómoda para el recorrido.

Nosotros solo recorrimos dos de los cuatros kilómetros (pero ida y vuelta así que fueron cuatro igual) pero nos parecieron cincuenta. Pero para que nos diera pena el estar cansado vimos comparsas en donde había viejitas bellas de hasta 94 años, bailando cumbia y haciendo coreografías todo esto bajo un sol inclemente, pero ellas como si nada, felices gozándose su carnaval.

Pudimos disfrutar de cerca y hasta aprender lo delicioso de la Cumbia, un baile que mezcla elementos del mestizaje (indígena, negro y blanco), que escenifica el coqueteo del hombre hacia la dama en donde la mirada juega un papel primordial y esta le responde con ese enloquecedor y erótico movimiento de caderas, guiado por el son de la flauta de millón y la tambora.

Siguiendo nuestro recorrido nos tropezamos con la gente de “Son de Negro”, personajes pintoresco pintados todo el cuerpo de negro con una mezcla de polvo mineral y aceite de cocina, la boca y lengua coloradas de rojo intenso, van en filas haciendo marcados movimientos con los brazos, ojos y lengua al son del tambor. Todos ellos le hacen un homenaje a la herencia Africana.

Continuamos caminando por esos eternos dos kilómetros, aun preguntándonos como una viejita de 94 años iba tan feliz y nosotros con la lengua fuera teniendo setenta años menos, debe ser la energía del carnaval. En nuestra caminata nos conseguimos con la “Danza del Garabato”, este baile simboliza el triunfo de la vida sobre la muerte en donde los hombres están vestidos con trajes multicolores, con capas bordadas y figuras de lentejuelas; los rostros maquillados de blanco y siempre sonriendo.

Luego nos encontramos con los “Monocucos” disfraz de origen Europeo, destaca el peculiar hablado -como afónico- y muy chistoso , una varita para pegarle al que se atreva a fastidiarlo y un antifaz que mantiene oculta parte de su cara lo cual le sirve para burlarse de todos los que se atraviesan en su camino. Por lo caro de la tela de satín para realizar este disfraz hubo un tiempo en que casi desaparece, pero ese día fueron cientos los Monocucos que desfilaron dándole colorido y alegría a la fiesta.

El más tradicional de los disfraces que nos encontramos en nuestro recorrido fue el de Marimonda, lo podrán reconocer en las fotos por llevar pantalón, camisa manga larga, corbata, saco o chaleco, y una careta hecha con de tela con tres huecos, bordeados con tubos rellenos de tela, una nariz muy larga, semejante a un pene, y unas orejas parecidas a las de los elefantes, todo esto de colores bastante chillones. Este personaje fue creado por un barranquillero que, al no tener dinero para comprarse un disfraz, se le ocurrió vestirse con un saco y un pantalón viejo, puestos al revés y como antifaz un costal de harina al que le abrió tres agujeros, para burlarse del resto de las personas. Me contaron que este disfraz siempre iba acompañado de un pito de goma, que le dicen “pea pea”, pero ninguno de los disfrazados lo llevaban así que no pude saber cómo era ese particular pito. Las Marimondas más famosas son las del “Barrio Abajo”.

Luego de mucho caminar llegamos hasta donde comenzaba el desfile, pudimos sentir la energía de cada uno de los participantes al iniciar esta caminar de gozadera, baile y tradición. Nos regresamos al palco de prensa con la satisfacción de haber entendido porque del dicho del “Quien lo vive es quien lo goza”.

 
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